domingo, 13 de noviembre de 2011

Yo y mis movidas.

No sé que narices me pasa últimamente, pero tengo la extraña sensación de que tengo que ser borde con todo el mundo. Es extraño, pero, no sé, me gusta ser borde. Supongo que soy una de esas personas a las que no todo el mundo soporta por dar malas contestaciones a todo. Pero, ¿Qué culpa tengoy o de ser así? Nadie decide como ser, nunca se ha hecho y nunca se hará, si la ciencia no lo permite,claro. Antes de todo quería presentarme. Me llamo Inés, y estoy en la dura adolescencia. No sé por qué todo el mundo dice que es la etapa en la que mejor se lo pasa uno, almenos, para mí, no es así. Hay que estudiar un porrón de cosas, tienes que estar atento en clase porque a la mínima te ponen amonestaciones o partes, estar escuchando un montón de cosas que no te interesan ni lo más mínimo para depués hacer un exámen de algo que, seguramnete, no te servirá para nada, ya que nuestra generación está destinada a ser cajer@s de Mercadonas o camarer@s. También tienes que estar preocupado por tu vida social, porque si no al instante te encasillan en una especie de clase social que se crea en cada instituto. Yo, personalmente tengo un problema con eso. No soy ni la deportista de la clase,ni la inteligente,ni la graciosa ni la guapa, pero sería un error decir que soy la prigada de la clase. Concretamente, me han metido en le grupo de "cosas que no sabemos que es, pero nos metemos con ellas". Vereis, yo tengo un estilo no muy inusual entre la gente de mi edad. Aunque ahora si no eres una mini princesa de barrio, tienes un estilo raro. Se supone que tendría que vestir muy arregladita todos los días, vestirme más arreglada aún para los cumpleaños y mucho más arreglada para las fiestas. Tendría que llevar un peinado impoluto todo el día, ir maquillada como una puerta y parecer una chica, basicamente. Pero yo, que tengo tendencia a llevar la contraria en todo, voy con camisetas de grupos que me gustan, pantalones de calaveras o de cuadros escoceses, botas, zapatos de chicos, etc. Me peino parecido a meter los dedos en un enchufe y me pinto solo los ojos de negro, y me quedo más ancha que larga. Pero parece que nuestra sociedad teenager no es muy comprensiva. Y gracias a eso, se crea otro problema que, emocionalmente, fastidia más. es como una cadena:
Si eres raro, no te aceptan. Si no te aceptan, no te relacionas con la gente. Si no te relacionas con la gente, no conoces a chicos o a chicas que te presenten chicos. Si no conoces a ningún chico, no tienes al posibilidad de enamorarte y tener novio. Si no tienen novio ni relaciones, eres un forever alone. Exixte la posibilidad de que encuentres un grupo de personas como tú, que seguro que lo encuentras, a no ser que seas la única persona con una eprsonalidad propia en tu instituto. Por lo demás, creo tener el agradable sentimiento de que no tengo más desgracias. Pero bueno, es la vida. Odio ser adolescente

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